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LEYENDA DE CHEPEN: “EL PERRO NEGRO”

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  En el pueblo de San José de Moro, lugar rodeado de varias huacas, la mayoría de sus habitantes varones se dedican a las excavaciones (huaquear) y a la artesanía y trabajan hasta altas horas de la noche, y regresaban por los caminos mayormente solos. En una noche muy oscura un huaquero retornaba a su domicilio y de la oscuridad apareció un perro negro, grande y robusto que enfurecido ladraba y asusto al hombre hasta hacerlo entrar en crisis nerviosa y babear y luego desapareció en la profunda oscuridad. Esta leyenda era compartida por todos los huaqueros y desde ese día siempre iban acompañados por temor al famoso “perro negro”.

CUENTO CHEPENANO: “LA MUJER AHOGADA”

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En la famosa acequia de Talambo por la parte de la calera Baja, cuentan que las aguas arrastraron un cuerpo de una mujer muy hermosa que se había ahogado. Los habitantes sorprendidos y apenados que estaban cerca sacaron el cuerpo y nadie de los pobladores pudo reconocer a esa mujer, por lo cual sin familiares y sin nadie que reclame el cuerpo, los pobladores hicieron una colecta para comprar un ataúd y la enterraron en el cementerio de Talambo. Pasaron los días y todos ya habían olvidado lo sucedido, al tiempo uno de los pobladores fue a bañarse a la acequia en hora de la noche y escuchó una canción con voz de mujer, se acercó entre los arbustos para ver de dónde provenía esa voz, se sorprendió al ver que la mujer que cantaba está bañándose desnuda, era el mismo rostro de la que se había ahogado. Asustado y como pudo llegó a su casa donde estaba su esposa y armándose de valor los dos regresaron a verla, la mujer ya no estaba, la buscaron por todos los lados y no la encontraron. Des...

MITO: “Chino de la Bodega”

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  En la ciudad de Chepén- La libertad, los comerciantes tienen la particularidad de colocar una copa de agua ardiente en sus mostradores por el conocido mito del “chino de la bodega” que nos cuentan que es un ente maligno que se aparece en las bodegas y tiendas locales para romper y desordenar el negocio, a tal punto de causarle mala suerte en sus ventas por varios días. Este fantasma es conocido por causar estragos a los dueños de estos comercios, quienes suelen ofrecerle aguardiente para mantenerlo tranquilo. Tal es así que a pesar que el negocio está cerrado la copa de agua ardiente no debe faltar en los mostradores.